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miércoles, 18 de enero de 2017

No, no puedes hacer todo lo que te propongas

Hace un tiempo hablamos sobre la zona de confort llevando la contraria a lo que dicen la mayoría de los gurús del management y de la gestión de personas.

Cada vez más, me sucede lo mismo con la idea de que debes superar tus límites y conseguirás todo lo que te propongas. A modo de ejemplo:
Es decir, si quiero batir el record del mundo de maraton a mi edad, debo invertir mis esfuerzos en hacerlo... hasta que me lesione, supongo.

Este tipo de frases son muy habituales en el contexto deportivo, pero cada vez más, directivos de algunas empresas las utilizan para "motivar" a sus empleados, a pesar de que se supone que saben que los objetivos deben ser realistas y alcanzables para ser motivadores.

Otro ejemplo:
Paremos (y nunca mejor dicho) un momento para analizar lo que relamente nos están diciendo: Si práctico running y pienso en parar porque me duele alguna parte del cuerpo o porque llevo una cantidad de kilómetros que no puedo asumir, lo que tengo que hacer es acelerar. ¿Quién ha escrito esto? ¿un fabricante de antiinflamatorios?

¿De verdad alguien se cree este tipo de frases? ¿alguien cree que la competitividad llevada al extremo nos hace mejores? 

Es evidente que sin un esfuerzo previo no hay recompensa. Sin formación, experiencia o compromiso no creceré profesionalmente, pero difícilmente con estos ingredientes podré conseguir todo lo que me proponga. De hecho, superados los 35 años ya no puedo ser deportista profesional, soldado o policia en muchos paises.

Es decir, el esfuerzo es un requisito imprescindible pero no suficiente para el éxito.

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