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sábado, 18 de junio de 2016

¿En serio es tan importante eso de la #MarcaPersonal?

En los últimos años se ha puesto de moda hablar de marca personal, asumiendo que nuestro trabajo es un producto por el que alguien está dispuesto a pagar, por lo que debemos establecer una estrategia para darlo a conocer y gestionar de la mejor manera posible su marketing.

Según los gurús de este tema, no se trata de querer o no querer gestionar la marca, sino que día a día, cuando trabajamos y nos relacionamos, estamos dando forma al posicionamiento de nuestra marca personal.

Como estrategia de marketing, los gurús recomiendan diferenciarse de los demás, ofrecer algo único y especial al mercado. Eso sí, todavía no he encontrado a nadie que de pistas de cómo encontrar ese "algo" tan especial.

Con este concepto como dogma de fe, muchos se han lanzado a darse de alta en todas las redes sociales que conocen, han abierto un blog y han ido escribiendo. Muchos de ellos han dejado de escribir después de dos meses, cuando no han recibido la llamada de nadie para ofrecerles un empleo mejor y cuando se han ido quedando sin ideas.

Ser un buen profesional no significa ser un gran comunicador. Tampoco se necesita ofrecer algo muy diferente a tus colegas de profesión. Se trata de hacer las cosas bien, no hay más misterio. Por ejemplo ¿qué puede ofrecer de especial un técnico de recursos humanos? No nos engañemos, todo está ya inventado. Se trata de adaptarlo a las necesidades del cliente y obtener los mejores resultados posibles. Por cierto, si hablamos de productos, ¿tan diferentes son Pepsi y Coca Cola? Ambas funcionan, ¿no?

Por lo tanto, ¿por qué los gurús se centran tanto en el mundo 2.0? ¿de dónde sale esa obsesión por ser diferente o rarito? ¿por qué nadie se plantea que los directivos de las grandes empresas no suelen tener perfil en ninguna red social? ¿no será porque están trabajando de lo lindo en el mundo 1.0 y esto hace que las mejores empresas les quieran en sus plantillas?

Antiguamente la mejor marca personal era que alguien que te conociera dijera que eras muy currante (el boca a boca). Hoy parece que lo importante es el número de followers en Twitter, pero si no influyes, si no eres un/a gran comunicador/a, es mejor orientar los esfuerzos a trabajar sobre el terreno y dejar las redes sociales para cuando tengas algo importante que decir o para leer y aprender de los demás. Las redes sociales son un medio, no el fin.

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