jueves, 23 de julio de 2015

17 consejos rápidos para encontrar empleo

Hace unas semanas, di una charla en el Servei d'Ocupació de Catalunya, el INEM catalán, a un grupo de personas en situación de desempleo. Se trataba de explicar cómo se organizaba el proceso de selección en mi empresa actual y darles algunos consejos para buscar empleo en empresas similares. Reconozco que se me hizo difícil aconsejar a alguien en esa situación: yo tengo empleo y no puedo llegar a imaginar la angustia y la presión que podían sentir algunas de aquellas personas. Con humildad, preparé la presentación pero me sorprendió comprobar cómo no aplicaban algunas pautas que para mi eran básicas. Al acabar, todos parecían muy agradecidos y he pensado que tal vez podría ayudar a alguien más. Si buscas empleo:
  1. Prepárate para trabajar. Encontrar empleo supone trabajo, horas de esfuerzo y dedicación que no serán recompensadas económicamente. No es lo mismo empleo y trabajo. Planifica las horas que vas a dedicar a esta tarea diariamente. 
  2. Fíjate objetivos. Debes saber dónde quieres estar en un tiempo y la forma de conseguirlo. 
  3. Revisa tu currículum. Alguna vez no he podido localizar a un candidato por tener mal escrito el teléfono. Debe estar actualizado y no tener errores ortográficos. 
  4. Cuida la foto. Será la primera imagen que la empresa reciba de ti. No arriesgues. 
  5. Intenta que el currículum sea claro y esquemático. Piensa que quién lo lea, deberá leer muchos más y sólo le dedicará unos pocos segundos al tuyo. Debe contener, como mínimo, tu formación y la experiencia laboral, detallando las fechas de inicio y finalización de cada empleo. 
  6. Lleva tu currículum siempre en tu Smartphone. A ser posible en la nube, con servicios como Dropbox, Drive o Onedrive. Así podrás enviarlo al momento si surge cualquier oportunidad. 
  7. No digas que te interesa “cualquier empleo”. Personaliza tus expectativas según la oferta. Si una empresa busca un camarero, a igualdad de condiciones, contratará antes a alguien que quiera trabajar de eso que a alguien a quien le sirva cualquier opción por entender que su motivación por este puesto será mayor. 
  8. Lanza el mensaje de que estás buscando empleo. Todos tus contactos deberían saber cuál es tu situación. Nunca sabes de dónde puede llegar una oferta de trabajo interesante. 
  9. Utiliza las redes sociales. Cada vez más, los reclutadores utilizan las redes sociales para reclutar. Los portales de empleo siguen siendo muy importantes, pero no te cierres puertas. Utiliza Facebook para algo más que colgar fotos con frases de Paulo Coelho y empieza a trastear Twitter si no lo has hecho antes. Linkedin suele ser la red social más habitual para reclutar candidatos, sobretodo en determinados perfiles. 
  10. Haz uso de la candidatura espontánea. Busca aquellas empresas en las que te gustaría trabajar y hazles llegar tu currículum aunque no tengan ofertas publicadas. Piensa que hay estudios que dicen que un 80% de los procesos de selección se cubren sin necesidad de publicar una oferta. 
  11. No vendas necesidad, sino tu producto. Ninguna empresa te va a contratar porque tu situación sea desesperada, sino porque puedas aportarles un beneficio. En las entrevistas habla de motivación, expectativas, capacidades, formación, experiencia, etc. No expliques que quieres ese trabajo porque es el único que te permitirá pagar el alquiler del piso. Ganarás más si vendes optimismo que pesimismo. 
  12. En la entrevista cuida mucho tu imagen. No te van a contratar por guapo/a pero sí tendrán en cuenta si vistes de forma apropiada para el puesto, si vas aseado/a, etc. En caso de duda, es mejor pecar de formal que de informal. 
  13. Ni se te ocurra dudar ahora de tus capacidades. Si hasta hace poco has sido un/a excelente profesional, no hay ninguna duda de que lo sigues siendo. Que tengas que ser paciente para encontrar un trabajo, no significa que no sirvas para desarrollarlo. No pierdas la confianza jamás. 
  14. Prepara las entrevistas antes de hacerlas. Debes saber cuáles son tus puntos fuertes y débiles para cada oferta y cómo defenderlos cuando te pregunten por ellos. 
  15. Selecciona. La crisis económica ha generado un montón de empresas “fantasma” que prometen una serie de condiciones que luego nunca se cumplirán. No olvides que el proceso de selección es bidirecciónal: la empresa selecciona candidatos y los candidatos seleccionan empresas. 
  16. Adaptate. Ninguna empresa va a ser idéntica a tus experiencias anteriores. Debes estar abierto/a al cambio, a la adaptación a nuevos entornos de trabajo que no dominarás hasta que haya pasado un tiempo. 
  17. Si te comunican que has sido descartado en un proceso, intenta contestar de forma agradecida. Tal vez seas la segunda opción y te vuelvan a llamar más adelante o para cubrir otro puesto. Hay que dejar puertas abiertas, ya que el mundo es muy pequeño.

lunes, 6 de julio de 2015

La mala costumbre de la contraoferta

Para llegar al despacho de tu responsable y decir que abandonas la empresa para iniciar una nueva aventura profesional, debe existir un importante trabajo de reflexión anterior. Uno no toma una decisión de ese tipo de la noche a la mañana. En ese momento, la compañía puede tiene dos posibilidades: aceptar la baja voluntaria y la marcha del empleado (que puede ser un alivio en determinados casos) o intentar negociar con él/ella haciendo una contraoferta. La segunda opción demuestra una actitud reactiva, no proactiva. Se reacciona a posteriori ante la preocupación de que un buen empleado abandone el equipo y esto tiene sus peligros:
  • Puede dar la sensación de que en la empresa sólo se mejoran las condiciones económicas de los empleados cuando ellos amenazan con marcharse.
  • La compañía debe estar dispuesta a pagar más que la competencia, ya que deberá mejorar las condiciones del otro empleo. Esto puede suponer acabar pagando más que si se hubiera tomado antes la decisión.
  • Genera mala imagen de la una empresa que no tiene una política retributiva coherente.
  • Si el candidato acaba aceptando la contraoferta, puede crearse la desconfianza de alguien que ha sido infiel en un momento dado y que podría volver a serlo en el futuro, con lo que se limitan sus posibilidades reales de crecimiento.
La contraoferta debería ser un último recurso a utilizar sólo cuando no queda más remedio. Además debe ser sincera, ya que algunas empresas ofrecen esta opción mientras encargan a una consultoría que busque a otro candidato que pueda suplir al empleado que quería marcharse. Además del problema ético que puede suponer este tipo de acciones, debemos recordar siempre que un empleado se irá, pero el resto se quedarán y pueden llegar a saber todo lo sucedido.

Como empleado, no sólo hay que valorar la cantidad económica de la contraoferta. Debe considerarse, sobretodo, si es posible que pasados unos meses vuelvan a repetirse aquellas cosas que hicieron tomar la decisión de marchar.

Para evitar que las personas más valiosas de la organización deseen abandonarla, debe desarrollarse una buena gestión de RRHH, con una política retributiva justa y bien definida, con planes de carrera transparentes y con un importante marketing interno.